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martes, 30 de enero de 2018

Arvo Pärt. Spiegel im Spiegel. Benjamin Hudson, violín y viola. Sebastian Klinger, violonchelo. Jürgen Kruse, piano. 2006.


Queridos amigos, esta noche y para finalizar un mes de enero largo y complicado dejamos un disco que merece muy mucho la pena, un disco para relajarse y disfrutar de la simple belleza de la música.

Un disco con música del maestro estonio Pärt que reúne algunas de sus composiciones instrumentales más destacadas y conocidas. Unas composiciones en distintas combinaciones de piano, viola, violín y violonchelo que proporcionan, en cualquiera de las formas, un verdadero disfrute emocional y un placer musical absoluto.

Las composiciones del disco son:

Für Alina para piano, 1976
Variationen zur Gesundung von Arinuschka para piano, 1977
Spiegel im Spiegel para violín, viola o violonchelo y piano, 1978
Mozart-Adagio para violín, violonchelo y piano, basado en la Sonata para piano en fa mayor (K. 280), 1992/1997

Son piezas de la etapa en la que Pärt superada una crisis compositiva y emocional intensa vira hacia los orígenes de la música occidental, a la música antigua, al canto gregoriano, al canto llano, a la polifonía renacentista y de parte personal a la espiritualidad y religiosidad, en este caso ortodoxa.

No sabría con sinceridad con cuál de ellas quedarme. Todas son realmente preciosas, pero las deliciosas Variationen zur Gesundung von Arinuschka (Variaciones para la recuperación de Arinuschka, su hija) son realmente sensacionales, delicadísimas y de una belleza conmovedora.

Los detalles de la técnica compositiva de Pärt en estas piezas, el llamado tintinnabuli por su efecto al recordar a una campana, lo dejo para aquellos que sean entendidos en música pues me siento incapaz de explicarlo. Simplemente les dejo la música para su disfrute, que les aseguro será mucho. Es música que expresa en su aparente sencillez lo sublime que puede llegar a ser lo "sencillo". Música despojada de cualquier adorno y que nos conduce a una experiencia interior realmente intensa, ese tipo de música que toca la fibra emocional que todos tenemos y que te hace experimentar un verdadero placer. Una música en la que la sencillez está ingeniosamente elaborada para lograr intensidad, luminosidad, profundidad, luminosidad y lograr que se explore la "religiosidad" individual de cada persona (con el matiz que agrego en el párrafo siguiente).

Espero que disfruten del disco, de la bellísima música de Pärt y de las sensaciones que pueda desencadenar en cada uno de ustedes. ¡Ah! Digo esto porque además de bellísima música es una música abierta a cualquier sensación e interpretación.




Arvo Pärt - Spiegel im Spiegel

Spiegel im Spiegel, para violín y piano
Variationen zur Gesundung von Arinuschka, para piano
Für Alina, para piano
Spiegel im Spiegel, para viola y piano
Mozart-Adagio, para piano, violín y violonchelo
Spiegel im Spiegel, para violonchelo y piano

Benjamin Hudson, violín y viola
Sebastian Klinger, violonchelo
Jürgen Kruse, piano

Grabación: Bauer Studios Ludwigsburg, Alemania, 2006


Benjamin Hudson

Jürgen Kruse

Sebastian Klinger





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domingo, 28 de enero de 2018

Tchaikovsky. Concierto para Piano nº 1. Scriabin. Cuatro Piezas op. 51. Estudio op. 42 nº 5. Karajan. Kissin. Orquesta Filarmónica de Berlín. 1988.


Queridos amigos, no he podido resistir la tentación de dejar hoy este maravilloso disco. Hacía muchos años que no lo escuchaba, muchos, y la sorpresa ha vuelto a ser enorme. Primero por las piezas de Scriabin, músico que adoro y que, en particular su piano, me produce fantásticas sensaciones emocionales. En segundo lugar por el maravilloso y excepcional registro en vivo del concierto para Piano nº 1 de Tchaikovsky: una verdadera maravilla. Tan sólo escuchar su inicio ya produce escalofríos, de verdad, y su final un placer sin precio.

Karajan fue siempre muy dado a aprovechar las oportunidades de descubrir nuevos talentos y brindarles la oportunidad, y por supuesto también para él mismo, de grabar las obras principales y emblemáticas de los grandes compositores para el instrumento concreto. Kissin era ya un verdadero virtuoso del piano y estaba ampliamente reconocido dentro de las fronteras de Rusia a mediados de los años 80 del pasado siglo XX. Su expansión internacional tuvo lugar con la participación en el Festival de Berlín de 1987 y con este registro posterior de 1988 con el maestro Karajan. Comenzaba así una de las carreras más brillantes de un verdadero genio del piano. El maestro Karajan, sinceramente no tenía mal ojo, no. Y comentan los cercanos al mismo que con Kissin tuvo una predilección verdaderamente intensa.

Musicalmente les debo indicar que el Concierto para Piano de Tchaikovsky es una absoluta joya musical y de interpretación orquestal. Karajan realiza verdaderas maravillas con los atriles de los berlineses y dota al concierto de fuerza, chispa, brillantez, ritmo, impulso, frescura, vitalidad y dinamismo. La contundente respuesta orquestal es un verdadero lujo, verdadera pasión hecha música, un dinamismo arrollador  y un poder total en cada atril. Karajan en su expresión máxima, dominador de la técnica y dominador del sentido musical de la obra; mago del sonido orquestal y mago del sentimiento musical.



A todo esto Kissin, muy joven en este registro, 17 años, nos brinda una verdadera clase de técnica pianística, contundente y perfecta, con sonoridades clarísimas y brillantes, fraseo maravilloso y una tímbrica que, aún por pulir, es arrebatadora y excelsa. Hoy escucho a jóvenes pianistas con su edad o aproximada y es alucinante ver cómo evolucionan los conceptos musicales, la técnica instrumental y de qué manera, por ejemplo el Kissin de aquellos años queda eclipsado por algún que otro jovenzuelo actual. Pero es la evolución queridos amigos. 

Los mismos calificativos podemos dar a sus interpretaciones de las pequeñas joyas pianísticas de Scriabin en las que Kissin nos deleita con un preciosismo y sutileza sensacionales construyendo unas Cuatro Piezas brillantes, elegantes, sutiles y muy expresivas y un Quinto Estudio de su Op. nº 42 precioso y bellísimo.


Espero que disfruten de esta verdadera maravilla de disco. Un disco verdaderamente de 5 estrellas, un ejemplo maravilloso del arte de una enorme maestro, de su capacidad, aún son los años, de manejar un instrumento tal como es la Filarmónica de Berlín y de la capacidad musical y emocional de los jóvenes talentos.



Tchaikovsky
Concierto para Piano nº 1

Yevgeny Kissin
Orquesta Filarmónica de Berlín
Herbert von Karajan

Scriabin
Cuatro Piezas op. 51
Estudio op. 42 nº 5

Yevgeny Kissin

Grabaciones:
Philharmonie. Berlín, diciembre de 1988 (Tchaikovsky en vivo 27 a 31 de diciembre de 1988, Scriabin en estudio)








sábado, 27 de enero de 2018

Strauss. Cuatro últimos Lieder. Lieder Orquestales. Masur. Norman. Gewandhausorchester Leipzig (GOL). 1982.


Queridos amigos, hace unos días un seguidor del blog nos solicitaba si era posible disponer de la grabación que hoy tengo el inmenso gusto de dejar.

Un maravilloso disco con las impresionantes Cuatro últimas Canciones y otros seis lieder orquestales realmente sublimes del gran maestro Strauss. Un disco en el que la excepcional, brillante, poderosa e intensa soprano Jessye Norman acompaña al maestro Masur y la Gewandhausorchester de Leipzig en una recreación vitalista y luminosa de las preciosas canciones straussianas.

Norman, soprano con maravillosos tintes graves de mezzo y agudos de una intensidad y a la par sutileza realmente increíbles, tiene la enorme capacidad por su talento dramático de imponer los matices preciosistas, íntimos y delicados que precisan los lieder de Strauss. Es capaz de ser flexible al punto de apostar por la ternura o el dramatismo, la intensidad o la suavidad, la sutileza o la brillantez sin que se aprecie falta en cualquiera de esos matices. 


Masur, maestro de enorme trayectoria, realmente sensacional, de amplísimo abanico en su repertorio, acompaña en estas grabaciones a una Norman realmente maravillosa y la arropa con la enorme plasticidad y sonoridad bellísima de la Gewandhausorchester de Leipzig para conseguir unos Cuatro últimos Lieder de una altura y calidad enormes y unos Lieder Orquestales, bellísimos ya de por sí, sencillamente mágicos y que realmente nos harán pasar momentos mágicos.


Realmente un disco que merece muy mucho la pena. Escuchar las bellísimas canciones de Strauss siempre es un placer y un momento para satisfacer nuestros mayores deseos de serenidad y de poder alcanzar un poquito de la serena belleza que nos deja.

Un Strauss, lo tenemos que volver a repetir, mago de la orquestación y dueño de unos recursos literarios y musicales enormes capaces de transformar, desde el inicio al fin de su carrera, en pura y excelsa belleza sonora, en pura pasión y sentimiento los textos poéticos y por ende sus canciones, unas canciones que son un tesoro para el mundo y para la eternidad.



Espero que nuestro amigo disfrute de este disco y por supuesto deseo que todos aprovechen el momento para deleitarse con esta belleza absoluta de música.

Muchas gracias.


Strauss
Cuatro últimos Lieder
Lieder Orquestales 

Cuatro últimos Lieder

Frühling, Hermann Hesse
September, Hermann Hesse
Beim Schlafengehen, Hermann Hesse
Im Abendrot, Joseph von Eichendorff

Lieder Orquestales

Cäcilie, Heinrich Hart
Morgen, John Henry Mackay
Wiegenlied, Richard Dehmel
Ruhe, meine Seele, Karl Henckkell
Meinem Kinde, Gustav Falke
Zueignung, Hermann von Gilm

Jessye Norman, soprano
Gewandhausorchester Leipzig
Kurt Masur

Grabaciones:

Gerhardt Kirche, Leipzig, agosto de 1982









Pueden visitar también esta entrada con un disco de parecido contenido:



domingo, 21 de enero de 2018

Mozart. Sinfonía nº 29. Sinfonía nº 40. Concierto para Piano nº 25. Szell. Orquesta Filarmónica de Berlín. 1957.


Queridos amigos, finalizamos esta semana y me gustaría compartir con ustedes la bellísima música del maestro Mozart que estoy escuchando de las manos del gran Szell al frente de una muy brillante y camerística Orquesta Filarmónica de Berlín.

Parece mentira cómo las grandes orquestas son capaces de interpretar de forma excepcional las obras de menor "volumen y masa" orquestal. Cómo las grandes centurias con capaces de adaptarse a la serena elegancia de estas obras sinfónicas de Mozart. Siempre he escuchado decir que cuando una orquesta es capaz de interpretar bien a Mozart o Haydn se trata de una grandísima orquesta.

En el caso de estas grabaciones, realizadas en vivo en el Mozarteum de Salzburgo en 1957, se une a la excepcional flexibilidad y belleza orquestal de los berlineses la mano mágica, el espíritu libre y el corazón europeo del maestro Szell. 

Hay algo especial en el Mozart por Szell, algo que me atrae por completo, palabras como "limpio", "claro", "lleno, pero no pesado", "lucidez elegante", "una ligereza no inflada", "finura y delicadeza" y otras similares que siempre me vienen a la mente en su escuchas.

Y algo similar pasa con el piano de su querido Fleisher, músico enorme dotado de un talento enorme y una sensibilidad exquisita, que se acompasa con el maestro Szell y la orquesta berlinesa para traducir un Mozart sereno, brillante, pleno de matices y detalles simplemente preciosos.


La Sinfonía nº 29 fue completada por Mozart el 6 de abril de 1774. Se trata, junto con la Sinfonía nº 25, una de las más conocidas de sus sinfonías tempranas. Es una obra bellísima, muy personal en el tono, intimista, muy en el estilo de la música de cámara pero con un carácter vehemente, impulsivo y brillante.

El Concierto para Piano nº 25, también conocido como Concierto "Emperador", fue completado por Mozart el 4 de diciembre de 1786, junto con la Sinfonía "Praga". A pesar de que dos conciertos posteriores (KV 537 y KV 595) lo seguirían, esta obra es considerada como la última de los doce grandes conciertos para piano escritos en Viena entre 1784–1786. Una obra que en cierto modo ha ido ganando peso en el conjunto del corpus pianístico de concierto de Mozart desbancando a otros quizá más brillantes y que puede ser considerado como una verdadera maravilla de combinación de tonalidades, ritmo, modulaciones y quizá uno de los que más carácter sinfónico posee.

La Sinfonía nº 40 fue finalizada por el maestro el 25 de julio de 1788. Es su penúltima sinfonía y suele denominarse como "Gran Sinfonía en sol menor" para distinguirla de la "Pequeña", la nº 25, también compuesta en sol menor. Son las únicas sinfonías que compuso Mozart en modo menor, quizás con la única excepción de una temprana sinfonía en la menor, de discutida autoría, descubierta recientemente y conocida como la Sinfonía Odense.

Mozart escribió la Sinfonía nº 40 durante un período de su vida extraordinariamente creativo, el verano de 1788. En el espacio de unas pocas semanas compuso también sus sinfonías nº 39 (terminada el 26 de junio) y nº 41 (finalizada el 10 de agosto). No existen pruebas directas y contundentes de que fuera interpretada en vida del compositor.



Espero que disfruten de esta pequeña joya musical. Una combinación perfecta de orquesta, director, solista, entorno y por supuesto compositor. Una combinación que produce una música absolutamente deliciosa, vital, preciosa, clara y transparente, de una sencillez abrumadora por su magia. 

Pueden disfrutar de algo más de magia musical en las entradas que se dejan al final de la presente.


Mozart
Sinfonía nº 29
Sinfonía nº 40
concierto para Piano nº 25

Leon Fleisher, piano
Orquesta Filarmónica de Berlín
George Szell

Grabación
Salzburgo, Mozarteum, 3 de agosto de 1957








Si quieren disfrutar algo más del Mozart de Szell:







sábado, 20 de enero de 2018

Strauss. Also sprach Zarathustra. Don Juan. Concierto para Oboe. Karajan. Orquesta Filarmónica de Berlín. 1983. 1973. Obras Orquestales DDD I.



Queridos amigos, hace no muchos días un amigo del blog, LL CH,  preguntaba por el resto de discos que presentaba la caja dedicada a las obras orquestales de Strauss en las grabaciones, mayoritariamente digitales, de Karajan.

La verdad es que al tener ya subidas los discos de la serie Originals con las sensacionales grabaciones analógicas del maestro no pensé en seguir con la publicación de las más modernas de la era DDD.

El comentario de nuestro amigo y la escucha de estos discos me han hecho recapacitar y creo que merecen publicarse y escucharse. 

Las grabaciones del presente disco corresponden a versiones digitales de Also sprach Zarathustra y Don Juan y analógica del Concierto para Oboe. 

En ambos casos nos encontramos con el maravilloso Strauss que nos ofrecía el maestro Karajan. Opulento, brillante, preciso, contundente, rico, expresivo y brillante. Y (sobre esto podrán encontrar muchísimas opiniones discordante) al frente nos deleita, con su imponente poderío sonoro y apabullante técnica, la impresionante Filarmónica de Berlín pienso que en una de sus mejores etapas.


Espero de corazón que disfruten de las próximas tres entregas que cerrarán este estuche repleto de preciosas traducciones musicales de las obras de uno de los grandes genios musicales del pasado siglo XX.


Strauss
Obras Orquestales DDD I

Herbert von Karajan
Orquesta Filarmónica de Berlín

Also sprach Zarathustra
Don Juan
Concierto para Oboe

Lothar Koch, oboe

Grabaciones

Berlín, Philharmonie, septiembre de 1983
Also sprach Zarathustra
Don Juan

Berlín, Jesus-Christus-Kirche, marzo de 1973
Concierto para Oboe








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miércoles, 17 de enero de 2018

Schumann. Concierto para Piano. Concierto para Violonchelo. Bernstein. Orquesta Filarmónica de Viena. 1984. 1985.


Queridos amigos, la entrada de hoy no tiene motivo o justificación especial. Sencillamente encontré el disco, lo escuché y me volvió a cautivar como en su primera escucha.

Muchos tildan el Schumann de la etapa para DG de Bernstein como pesado y carente de alma. Muchos lo califican de aburrido. Siento disentir con esa opinión.

Si su Schumann con New York era y es maravilloso, el ciclo sinfónico de DG con la Filarmónica de Viena no le va a la zaga. Quizá se aprecie un mayor freno a la expansividad insultante propia de Lenny pero se sustituye esta por una intensidad y profundidad realmente excepcionales. 

Este disco complementa a esa fabulosa integral grabada con los vieneses, para mi gusto una de las más bonitas que se hayan grabado, completando así el corpus sinfónico de Schumann de una manera excepcional.

Ambos conciertos están interpretados por todos los participantes con una energía, serenidad, emotividad y preciosismo que resultan realmente sensacionales. La compenetración de Lenny tanto con Frantz como con Maisky, ambos excepcionales músicos y buenos amigos del maestro Bernstein, y sin duda con los filamónicos vieneses tiene mucho que decir en el resultado realmente expresivo, brillante, intenso y bello en las interpretaciones de ambos conciertos, por otro lado conciertos que forman parte del grupo de los excepcionales en el campo de ambos instrumentos.

Espero que disfruten del disco. Pueden disfrutar también de las dos integrales sinfónicas referidas antes al final de la entrada. Creo que en ambos casos disfrutarán de unas sensacionales obras musicales en recreaciones diferentes pero ambas con el mismo fondo, ese fondo que quizá sólo Lenny podía dar: emotividad.



Schumann

Concierto para Piano*
Concierto para Violonchelo**

Justus Frantz, piano*
Mischa Maisky, chelo**

Orquesta Filarmónica de Viena
Leonard Bernstein

Grabación:

Musikverein, Grosser Saal, Viena
6 de febrero de 1984*
6 de noviembre de 1985**










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